
¿Qué tal habéis pasado las Pascuas? Seguramente bien, pero ahora os sentís cansados de tanta actividad, tanta comida, tanta bebida… lo que solemos decir: necesitamos unas vacaciones para recuperarnos de las vacaciones.
Antiguamente, cuando no teníamos adelantos tecnológicos, la humanidad en su conjunto era un poco más sabía en su día a día. Su vida seguía el ciclo de la naturaleza y sabían que tenían que comer más en otoño/invierno para obtener más grasa y poder sobrevivir al duro invierno. Después, con la llegada de la primavera, hacían un pequeño ayuno (Cuaresma, Ramadan…) para entrar depurados a esta época de tanta actividad que es la primavera. Pero nuestra sociedad vive desconectada de estos ritmos naturales y además de ponernos morados a comer en Navidad (algo que es incluso aconsejable), no hacemos esta pequeña depuración pre-primaveral y entramos a la primavera poniéndonos tibios otra vez en la Semana Santa o Pascuas. Por eso ahora estamos tan cansados, no hemos depurado nuestro organismo y este se queja: cansancio, alergias, etc.
La comida no solo nutre el cuerpo sino que afecta la mente y su estado de alerta y conciencia. Por lo tanto, es importante que entiendas tu comida, tu cuerpo y tu mente.
Con el tiempo, los malos hábitos alimenticios, la falta de conocimiento de lo que es bueno para nuestro sistema, la falta de descanso y sueño profundo, así como años de abuso del cuerpo y la mente, pueden causar enfermedades en el cuerpo.
¿Qué tipos de alimentos pueden ayudar en mi práctica de meditación para poder tener meditaciones más profundas y significativas?
¿Hay días en los que te sientas a meditar pero sientes sueño o te bombardean con un millón de pensamientos? La razón podría ser tu comida. Entender lo que comes puede cambiar la forma en que meditas y cambiar tu vida.
5 consejos rápidos para hacer tu meditación más profunda
- Cambiar al vegetarianismo: es saludable y también facilita la meditación
- Comer más frutas frescas y vegetales verdes: Incluye alimentos ricos en fibra en tu dieta.
- Hidratarse bien: no es solo beber agua, si tu alimentación es rica en vegetales observa como tu cuerpo te pide menos agua.
- Comer la cantidad adecuada: No es buena idea comer demasiado porque el estómago lleno dificulta la meditación
- Comer alimentos sin refinar: se descomponen más despacio, de modo que liberan la energía lentamente y no produce altibajos en el estado de ánimo.
A continuación, encontrarás algunas ideas de comidas para consumir antes de la meditación. La clave es mantenerte liviano y conectado a la energía que te rodea.
Lo mejor sería ayunar antes de meditar, el ayuno es esencial para una práctica de meditación matutina tranquila. Cuando consumes alimentos, tu metabolismo se despierta y comienza su trabajo descomponiendo los alimentos para nutrir el cuerpo. Esto le quita mucha energía a la práctica de meditación. Cuando meditamos en ayunas, la mente está relajada. Sin embargo, si te despiertas con hambre, aquí tienes algunas ideas de recetas súper sencillas.
1. Batido verde meditativo:Tritura tres dátiles sin hueso con perejil, espinacas y arándanos con una taza de leche de almendras y una taza de agua. Este licuado es antiinflamatorio y despierta el sistema digestivo. Deja unos 10-15 minutos entre el consumo del batido y tu meditación.
2. Zumo rojo femenino: Tritura un puñado de remolachas, una rodaja de jengibre, una zanahoria y una manzana. Este jugo rojo curativo honra lo femenino. Puedes consumir esto justo antes de la práctica de meditación.
3. Bebida de cúrcuma: Puedes hacerte una infusión de cúrcuma con agua, un cúrcuma latte o leche dorada.
“Que tu alimento sea tu medicina” Hipócrates.
En este enlace encontrarás otro post donde hablo también de nutrición y meditación. Y en mi canal de Youtube hay muchas meditaciones para empezar a practicar. Si quieres ampliar tus conocimientos infórmate sobre el curso del Método Bambú para aprender a meditar y superar la ansiedad. O pregúntame directamente.
¡Que pases una feliz semana!
Pilar