
Era el año 2014 y yo me debatía entre buscar un trabajo asalariado que me diera tranquilidad o empezar un negocio de hostelería ambulante que tenía en mi mente desde hacía tiempo y me daba mucha ilusión, aunque miedo al mismo tiempo.
Entonces llegó a mis manos el Bhagavad Gita y me dio todo el valor que necesitaba para empezar con mi negocio de bocadillos vietnamitas. ¡Arjuna, lucha! Esa frase se clavó en mi mente y me lancé a la aventura.
El Bhagavad Gita es un importante libro sagrado hinduista, posiblemente del siglo III antes de nuestra era. Su contenido es la conversación entre Krishna y su amigo el príncipe Arjuna en el campo de batalla en los instantes previos a su inicio. Respondiendo a la confusión y el dilema moral de Arjuna, Krishna explica a este sus deberes como guerrero y príncipe, haciéndolo con ejemplos y analogías de doctrinas yóguicas.
Si bien el mundo ha cambiado mucho desde que se escribió el Gita, la mente de un ser humano permanece igual.
Las enseñanzas del Gita tratan de cómo manejar nuestras mentes para lograr el máximo éxito y felicidad en nuestras vidas. Esto se puede hacer a través de varios medios, que incluyen los caminos del conocimiento, la acción, la devoción y la meditación. El camino que sigue cada persona depende de sus inclinaciones personales. Muchas personas siguen una combinación de caminos en lugar de limitarse a una técnica específica.
La historia del Gita se desarrolla en un escenario de la acción más extrema: un campo de batalla. Arjuna contempla cómo va a enfrentarse a un ejército lleno de muchos de sus amigos, parientes y mentores más queridos. Estos se han levantado en armas contra él, y Arjuna se da cuenta de que para ganar la guerra tendrá que ser responsable de la muerte de muchos hombres que son fundamentales para su vida. La idea de matarlos le resulta horrible.
Atrapado en este dilema, Arjuna se derrumba y busca consejo en Krishna, quien representa a un ser completamente iluminado cuya sabiduría y conciencia son supremas.
El capítulo seis del Gita, titulado «Dhyana Yoga» («El yoga de la meditación») presenta tanto la teoría como los aspectos prácticos de meditación.
En primer lugar, Arjuna debe actuar. Para actuar con decisión y éxito, Arjuna necesita comprender la naturaleza fundamental de la existencia:
“El Ser es la esencia interior de todos los seres humanos y es el mismo en todos los seres humanos, incluidos los soldados de ambos lados de la batalla.”
Con las palabras nunca podremos tener una verdadera comprensión del Ser. Para seguir adelante, necesitamos la meditación.
Krishna aconseja a Arjuna, y por lo tanto a toda la humanidad, que logre la quietud mental mediante la práctica de la técnica adecuada de meditación: siéntate en un lugar limpio y cómodo, cierra los ojos, enfoca tu atención y comienza a percibir lo que sucede. Notarás, le dice a Arjuna, que los pensamientos van y vienen en la mente. No hay nada malo en esto. La meditación no significa detener los pensamientos o tratar de controlar la mente por la fuerza. Significa observar los pensamientos sin involucrarse en ellos.
Mientras meditas, percibirás un espacio interior detrás de tus párpados cerrados. Este espacio es la fuente de donde emanan las ondas de la mente. Observa y permanece alerta durante tu meditación. A veces, la mente divagará y tu concentración disminuirá. Por esto, es útil usar un mantra para enfocar la mente. Si encuentra que en algún momento has perdido el enfoque, esto no es un problema. Simplemente devuelve tu atención y continúa mirando el espacio interior, sabiendo en todo momento que ese espacio eres tú, tu propia naturaleza verdadera.
Con una mente tranquila, puedes resolver problemas de manera más efectiva. Tu visión no se nubla. Puedes observar tus pensamientos de manera más desapasionada. Disfrutando de este estado de quietud interior, eres capaz de actuar con habilidad y eficacia en el mundo.
¿No me digas que no es una lectura apasionante para este verano? Te lo aconsejo*.
¡Que pases una feliz semana!
Pilar
*La edición que yo tengo de Jack Hayley creo que está agotada por lo que no conozco otra edición que esté bien y no sabría aconsejar cuál leer, lo siento.