
Hoy es el Día Internacional de la Gratitud.
Tenemos interiorizado desde pequeños dar las gracias, y lo hacemos de forma automática cuando interactuamos con otras personas. Es automático pero es sincero, hay gratitud. Pero a veces nos cuesta más dar las gracias por las cosas que tenemos, a mi me pasa, nos instalamos en la queja o en la ambición y no nos parece suficiente lo que tenemos. Ok, puedo dar las gracias por mi buena salud pero vaya, hoy me duele un poco la espalda, podría estar mejor. Me cuesta hacer este ejercicio de gratitud, que tantos beneficios tiene.
Científicamente se ha comprobado que existen 7 beneficios:
1 La gratitud abre la puerta a más relaciones. No solo muestras buenos modales, sino que mostrar agradecimiento puede ayudarte a ganar nuevos amigos.
2 La gratitud mejora la salud física. En un estudio de 2012 las personas agradecidas decían sentir menos dolores y se sentían más saludables que los menos dados a agradecer.
3 La gratitud mejora la salud psicológica. La gratitud reduce una multitud de emociones tóxicas, desde la envidia y el resentimiento hasta la frustración y el arrepentimiento. Robert Emmons, un destacado investigador de gratitud, ha llevado a cabo múltiples estudios sobre el vínculo entre gratitud y bienestar. Su investigación confirma que la gratitud aumenta efectivamente la felicidad y reduce la depresión.
4 La gratitud realza la empatía y reduce la agresividad. Las personas agradecidas son más propensas a comportarse de manera prosocial, incluso cuando otros se comportan menos amablemente, según un estudio de 2012 de la Universidad de Kentucky.
5 Gente agradecida duerme mejor. Escribir en un papel tus razones para estar agradecida mejora el sueño, según un estudio de 2011 publicado en Applied Psychology: Health and Well-Being.
6 La gratitud mejora la autoestima. Un estudio de 2014 publicado en la revista Journal of Applied Sport Psychology encontró que la gratitud aumentó la autoestima de los atletas, un componente esencial de un rendimiento óptimo. Otros estudios han demostrado que la gratitud reduce las comparaciones sociales.
7 La gratitud aumenta la fuerza mental. Durante años, la investigación ha demostrado que la gratitud no sólo reduce el estrés, sino que también puede jugar un papel importante en la superación del trauma. Un estudio de 2006 publicado en Behavior Research and Therapy encontró que los veteranos de guerra con mayores niveles de gratitud experimentaron tasas más bajas de trastorno de estrés post-traumático.
Este tipo de gratitud es la forma en que las personas aprecian lo que tienen, en lugar de buscar siempre algo nuevo con la esperanza de que los haga más felices o pensar que no podrán sentirse satisfechos hasta que se satisfagan todas sus necesidades físicas y materiales. La gratitud ayuda a las personas a centrarse en lo que tienen en lugar de en lo que les falta. Y, aunque al principio pueda parecer forzado, este estado mental se fortalece con el uso y la práctica.
Es interesante llevar un diario de gratitud. Adquirir el hábito de escribir sobre los “regalos” que has recibido cada día.
Elige un momento cada semana para sentarte y escribir sobre tus agradecimientos, reflexionando sobre lo que salió bien o por lo que estás agradecido. A veces resulta útil elegir un número, como de tres a cinco cosas, que identificar cada semana. Mientras escribes, sé específico y piensa en las sensaciones que sentiste cuando te pasó algo bueno.
Si meditas también puedes meditar en aquello por lo que estás agradecido, puedes elegir algún elemento de tu lista de agradecimientos. Si no meditas puedes empezar a hacerlo aquí.
Yo también voy a empezar con mi listado de agradecimientos semanal y el de esta semana lo voy a compartir con vosotros como muestra:
5 cosas por las que estar agradecida:
1 Vivir en un pueblo en la montaña, en contacto con la naturaleza, sin ruido, sin contaminación. Rodeada del canto de los pájaros y tener la suerte de que se dejen ver… a veces! La belleza de la naturaleza que me tiene fascinada.
2 En un día de frío como hoy agradezco tener un techo que me cobije y las comodidades que hay en mi casa. Como poder fregar los cacharros con agua caliente y tener una lavadora que me lava las sábanas.
3 La buena salud que tengo, y la posibilidad de recurrir a la sanidad pública si algo me pasara.
4 La familia y las amistades, por estar siempre.
5 Disponer en nuestra mano, en nuestro teléfono, una tecnología superior a la del ordenador que llevaba el Apolo 11, la nave que llegó a la luna.
Y para empezar, si no se te ocurre nada o te cuesta hacer este ejercicio, también te dejo esta canción que a mi me ha ayudado en otras ocasiones en las que me costaba ver las cosas buenas de mi vida:
¡Que paséis una buena semana!
Pilar