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Siéntate a meditar sin molestias.

meditar sin molestias

Si tiene dificultades para meditar debido a que te es incómodo permanecer sentado, este post es para ti.

No es extraño que cuando comenzamos a aprender a meditar, la mayoría de nosotros tenga problemas con la posición sentada.

Para mejorar tu posición de meditación siéntate en una posición cómoda con las piernas cruzadas en el suelo sin el uso de ningún accesorio y dedica unos momentos a observar tu postura. Si eres como la mayoría de personas, tus rodillas se elevarán más que tu pelvis y tu espalda baja se redondeará. El primer y más importante paso para corregir tu posición sentada es elevar la pelvis. Comienza con un cojín doblado debajo de tus caderas. Ajusta la altura del cojín hasta que encuentres la altura adecuada que permita que las rodillas caigan más abajo que la cadera. Dedica un momento a observar cómo sientes la zona lumbar. Debe estar ligeramente arqueado hacia adentro en la cintura.

Coloca la cabeza de modo que mire hacia adelante, luego recoge ligeramente la barbilla para que las cervicales queden en línea y no se pinzen.

Cuando aprendas a sentarse con la columna vertebral alargada y curvada y la pelvis en una posición neutra, sentarse no solo será placentero, sino también una fuente de comodidad y tranquilidad.

Te comparto un vídeo práctico en el que te explico cómo me siento yo a meditar de forma fácil y sin grandes exigencias físicas.

¿Pero qué pasa cuando llevas un rato meditando y empiezas a sentir molestias en alguna parte de tu cuerpo?

Los dolores de espalda, el entumecimiento y el dolor en las articulaciones atormentan a la mayoría de los meditadores. Hasta que seamos maestros de la meditación, es útil saber qué podemos hacer para mejorar las molestias.

5 consejos para mejorar el dolor en la meditación

1. Dolor de espalda baja.

El dolor lumbar es muy común durante la meditación, ya que es muy común en la población general. Sugerencia para encontrar alivio: intenta sentarte contra una pared con una almohada debajo de las rodillas.

2. Dolor de rodilla.

Muchas personas experimentan dolor de rodilla durante la meditación sentada, especialmente cuando se sientan con las piernas cruzadas o en posición de loto. Esto se debe a que la articulación no suele flexionarse en esta posición durante largos períodos en la vida cotidiana.

Para combatir el dolor de rodilla:
– Recuerda que el dolor durante la meditación no suele ser una indicación de nada grave dentro del cuerpo, es solo que tu cuerpo no reconoce esa postura.
– Si el dolor aumenta, intenta sentarte con una pierna estirada y la otra rodilla doblada con el pie apoyado en la parte interna del muslo. Luego cambia de pierna cuando la rodilla doblada duela demasiado.
– Si el dolor de rodilla empeora y se vuelve demasiado molesto durante la meditación, intenta sentarte contra una pared con las piernas estiradas. Una almohada debajo de las rodillas también puede ayudar a aliviar el dolor en las articulaciones de las rodillas.

3. Dolor de espalda media.

El dolor entre los omóplatos es muy común durante la meditación. Sentarse sin apoyo requiere fuerza, y la fuerza tarda al menos seis semanas en desarrollarse. Si eres nuevo en la meditación sentada con las piernas cruzadas o en posición de loto, probablemente te vengas abajo después de unos minutos.

Para aliviar el dolor de espalda media (si eres principiante) intenta meditar tumbado. Esto evitará que el dolor en la parte media de la espalda te distraiga.

Mas adelante intenta desarrollar tu fuerza sentándote erguido y abriendo los hombros como si estuvieras ensanchando las clavículas.

4. Dolor de tobillo.

Si sentarse con las piernas cruzadas se vuelve demasiado doloroso, tómate un momento para estirar y flexionar los pies, y gira los tobillos en círculos. Deberías encontrar que puedes volver a tu posición de piernas cruzadas sin demasiado dolor.


5. Dolor de cuello.

Al igual que combatir el dolor de espalda media, la capacidad de mantener el cuello en una postura neutral requiere fuerza. Esto involucra pequeños músculos estabilizadores llamados flexores del cuello, así como otros grupos de músculos. Desarrollar fuerza lleva al menos seis semanas, pero hasta que hayas desarrollado la fuerza, hay algunas cosas que puedes probar:

– Si notas que tu cuello comienza a dolerte, intenta llevar la barbilla hacia atrás, hasta que sientas que las cervicales están alineadas.
– Si tu dolor de cuello continúa, intenta sentarse contra una pared con una almohada en la parte baja de la espalda y la cabeza apoyada contra la pared.

Los dolores y molestias son muy comunes durante la meditación, y después de muchos años es posible que puedas mantener tu meditación sin moverte y sin dolor. Sin embargo, hasta que te conviertas en un maestro de la meditación, alivia el dolor con los sencillos consejos anteriores.


Construir fuerza para mantener la postura de meditación lleva tiempo, pero lo lograrás. Si notas que tu dolor empeora o lo sientes diferente a cualquier dolor que hayas tenido antes, informa a tu médico.

Para empezar con tu práctica de meditación puedes seguir las meditaciones que voy colgando en mi canal de Youtube, si además estás interesado en ampliar tus conocimientos sobre este tema, para poder meditar por tu cuenta y resolver problemas como la ansiedad prueba el Método Bambú paa aprender a meditar y superar la ansiedad.

¡Que pases una feliz semana!

Pilar

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