
Llegó la Navidad: celebraciones y luces… ¡muchas luces! ¿Alguna vez has pensado en el significado real de la Navidad y en lo que de verdad celebramos? Es el solsticio de invierno.
Es el día más corto del año (en el hemisferio norte alrededor del 21 de diciembre), estando el sol en su punto más bajo y más débil. Es un momento energético importante para nosotros porque entramos en un período en el que la oscuridad es dominante y, además del frío, el invierno realmente no afecta tanto física como emocionalmente.
El solsticio de invierno es la noche más larga, el momento en que la oscuridad es más larga que la luz. Pero al mismo tiempo es el punto de inflexión cuando los días comienzan a ser más y más largos hasta el solsticio de verano. Entonces la luz está volviendo a nuestras vidas.
Esta luz es un símbolo del comienzo de un nuevo ciclo de vida y nos recuerda que también podemos comenzar de nuevo y que un nuevo período de luz nos traerá más oportunidades.
Es por eso que hemos estado celebrando esta época del año en muchas culturas y religiones diferentes durante miles de años.
En la Escandinavia pagana, el festival de invierno era el Yule, que se celebraba quemando las hogueras del tronco de Yule que tenía significado mágico.
En la cultura celta druida, el solsticio de invierno se celebraba colgando muérdago sagrado sobre una puerta o en una habitación para ofrecer buena voluntad a los visitantes.
Las tribus germánicas decoraban un pino o abeto con velas y símbolos.
Los romanos celebraron este evento con Saturnalia, un festival de alegría y decoración de sus hogares y templos con acebo y árboles de hoja perenne. También fue popular el intercambio de pequeños obsequios pensados para traer suerte al destinatario.
En el siglo IV d.C., las autoridades cristianas en Roma intentaron eliminar las festividades paganas adoptando el 25 de diciembre como el cumpleaños de Cristo. Y esto no es casual, ya que también es una celebración de la luz, ya que Dios envía a su hijo para salvar a los hombres, camino de la oscuridad a la luz. Es el símbolo de un nuevo renacimiento de la humanidad.
El día del Solsticio de Invierno debe ser un día de calma, equilibrio y reflexión, por lo que la meditación es más que recomendable porque ayuda a compensar el cambio de estaciones.
Si quieres hacer algo de Yoga en estos días, piensa que cualquier cosa que te lleve de la oscuridad a la luz es genial. Busca energía en tu práctica diaria. ¡O cualquier cosa que te haga sentir bien como cantar o bailar! Estos días fríos y cortos nos hacen sentir un poco deprimidos y tristes, ¡así que debemos animarnos!
Una de las maneras más fáciles para traer algo de calor y luz a tu cuerpo y mente, es la respiración por la fosa nasal derecha. Siéntate con la columna recta, bloquea la fosa nasal izquierda con el dedo pulgar izquierdo y mantén los otros dedos apuntando hacia arriba. Respira largo y profundo a través de la fosa nasal derecha. Se dice que la respiración por la fosa nasal derecha, aumenta tu nivel de energía y estimula la “energía solar” que hace que el cuerpo entre en calor.
Este miércoles practicaremos esta meditación en el directo de Instagram. Recuerda que será a las 19,30h y durante solo 5 minutos, por lo que no te despistes o llegarás tarde!
Si no puedes estar en el directo no te preocupes porque se quedará grabado en IGTV y luego lo subiré a Facebook y a Youtube.
¡SAT NAM y felices fiestas!
Pilar