
Desde hace siglos, la meditación se ha utilizado para ayudar a las personas a sentirse más en paz. Y en los últimos años, la meditación ha ganado popularidad debido a sus beneficios científicamente probados.
Cuando pensamos en meditación nos pueden venir a la mente imágenes de espiritualidad, de habitaciones tranquilas a la luz de las velas, de espacios sagrados con música suave de fondo. Pero lo bueno de la meditación es su simplicidad y accesibilidad: los beneficios llegan a personas de todas las edades, en cualquier lugar y en cualquier momento.
Las personas enfrentan una serie de problemas cuando llegan a la tercera edad como el síndrome del nido vacío, jubilación, cuidado de padres ancianos, dolor crónico, pérdida de amigos y familiares. Las difíciles transiciones de la vida tienden a provocar un conflicto interno y una inquietud que es difícil de llevar.
Si alguna vez se dedicaron al trabajo pero ahora están jubilados, o solían ocuparse de los niños pero ahora tienen el nido vacío. Sin las necesidades apremiantes de los niños o una carrera laboral que les ocupa todo su tiempo, sus mentes puede viajar rápidamente al pasado: ¿Hice un buen trabajo como padre? ¿Debería haber trabajado menos tiempo? ¿Por qué no viajé más? o a la preocupación por el futuro: ¿Qué pasa si tengo alzhéimer? ¿Qué pasa si mi dinero no me llega? ¿Qué pasa si mis nietos nunca me visitan?
En lugar de estos pensamientos contraproducentes, sería mejor aprender a concentrarse en el presente en este nuevo capítulo de la vida, siendo plenamente consciente del aquí y ahora.
La meditación implica entrenar la mente para enfocar, relajar y redirigir los pensamientos. Este entrenamiento puede aumentar la conciencia y la autorreflexión, además de mejorar los hábitos de cuidado personal y las relaciones en la tercera edad.
Beneficios que las personas mayores obtienen de la meditación:
1. Fortalece el sistema inmunológico
La meditación parece suprimir los procesos dañinos en el cuerpo mientras aumenta los niveles de cortisol, lo que ayuda a la función del sistema inmunológico. Esto puede ayudar a tratar diversas afecciones inflamatorias, como la colitis ulcerosa y el síndrome del intestino irritable.
2. Controla el dolor
El dolor crónico afecta al 20,4 % de los adultos. Ese dolor crónico aumenta en la tercera edad y es más alto entre las personas mayores de 65 años.
La meditación es una excelente manera de controlar el dolor porque le permite concentrarse en la respiración y en cómo se siente el cuerpo en el momento presente.
3. Ayuda a evitar la depresión
La meditación puede mejorar el estado de ánimo y ayudar a las personas a superar la depresión.
4. Mejora el sueño
Los problemas de sueño a menudo se derivan del estrés, la mala alimentación, el envejecimiento o las enfermedades crónicas. Pero la meditación antes de acostarse libera la tensión de su cuerpo, creando un estado mental de paz.
5. Aumenta la capacidad de atención
Las prácticas de meditación enfocada pueden tener un efecto tangible en la fuerza y la resistencia de su capacidad de atención.
6. Reduce la presión arterial
Los estudios dicen que las técnicas de relajación y ejercicio ligero son beneficiosas para el corazón y el sistema cardiovascular.
7. Reduce el estrés y la ansiedad
Durante la meditación, tu mente puede estar enfocada en eliminar pensamientos internos que tienden a causar tensión en su bienestar emocional. Tener un buen estado tranquilidad te ayudará a manejar cualquier síntoma relacionado con el estrés a lo largo del día.
8. Estabiliza la memoria
La meditación puede ayudar a retardar la pérdida de memoria en la tercera edad. Meditar durante al menos 30 minutos al día puede aumentar la materia gris en el hipocampo. Esta parte del cerebro juega un papel importante en la memoria y el aprendizaje.
La meditación nos permitirá una reflexión tranquila para procesar estos cambios tan importantes y pasar a una nueva etapa de la vida con resiliencia y fortaleza, en lugar de derrota y estancamiento. A medida que nos volvemos más consciente de nosotros mismos a través de la práctica de la meditación, es posible descubrir que puedes controlar mejor tus emociones y reacciones; no es que no se sienta el dolor o el aguijón de la pérdida, el rechazo o la decepción, sino que sabremos mejor cómo avanzar una vez que nos hayamos permitido experimentar libremente los sentimientos que nos rodean.
Continuará…