La crisis del coronavirus está demandando un cambio que lleve hacia un sistema más equilibrado de atención a los derechos y necesidades de las personas. La sociedad actual se ha alejado del corazón, desviándose de valores esenciales como la cooperación, la justicia y el interés mutuo.
Esta crisis está causando un incremento en los niveles de estrés y un desajuste económico de grandes proporciones que nos afecta a todos.
Cuando una crisis significativa ocurre nuestro nivel de tolerancia al estrés se agota debido al shock inicial y al dolor emocional. El sentirnos abrumados bloquea nuestra capacidad para lidiar con la situación. Durante la primera fase puede ser de ayuda descargar la carga emocional con aflicción, rabia o desesperación. Pero después tendremos que dar algunos pasos sencillos para comenzar nuestra recuperación.
A pesar de que las cosas “son como son”, podemos empezar a realizar cambios psicológicos dentro de nosotros mismos, de modo que el estrés excesivo no perjudique nuestra salud.
1. Comunícate e interactúa con otros.
Esto ayuda a reabrir tu corazón, lo cual aumenta su fortaleza y equilibrio emocional. Ya sea reír o llorar juntos, suele haber una inmensa descarga beneficiosa.
2. Reabriendo el sentimiento del corazón.
Una buena manera de reabrir los sentimientos de tu corazón es ofreciendo apoyo afectivo y compasivo a otros. Los sentimientos de aprecio y compasión hacia otros liberan hormonas beneficiosas que ayudan a equilibrar y a restaurar nuestro sistema. Al contrario, la preocupación y la incertidumbre aumentan las hormonas del estrés.
3. Practica el aprecio y el agradecimiento.
Los sentimientos de aprecio activan los sistemas bioquímicos del cuerpo que ayudan a disminuir el estrés y estabilizar la psique. La practica del aprecio y el agradecimiento ayudan a las personas a reconectarse con el sentimiento de esperanza y con la iniciativa del corazón para seguir avanzando.
4. Disminuir el drama.
Practica el no alimentar la tendencia al “drama” durante este difícil periodo. Empieza a practicar disminuyendo el drama al hablar con otros. Naturalmente, habrá cierto grado de drama mientras expresamos nuestros sentimientos a los demás. Pero cuando el drama excesivo es continuo, bloquea las soluciones porque agota la mente y las emociones.
5. Controla tu reacción a las noticias.
Practica el escuchar noticias desde un estado de neutralidad. También es bueno racionar la cantidad de noticieros que vemos.
6. Meditación.
Esta práctica ayuda a aquietar la mente y puede presentarte nuevas perspectivas que restablezcan la esperanza y la dirección.
7. Respiración enfocada desde el corazón para reducir el estrés y la ansiedad.
Practica respirar mientras imaginas que tu respiración entra y sale de la zona de tu corazón. La clave para que este ejercicio sea efectivo es generar un verdadero sentimiento de calma y equilibrio. También sirve concentrarse en sentimientos de aprecio o compasión. Es especialmente útil durante periodos de crisis o en cualquier momento que sientas rabia, ansiedad o sobrecarga emocional.
8. Sueño.
Si tienes dificultades para dormir, duerme todo lo que puedas e intenta no dramatizar tu preocupación sobre ello, ya que eso solo empeorará las cosas.
9. Ejercicio.
El ejercicio no hace desaparecer las razones para sentirse estresado, pero fortalece la capacidad para manejarlo con menos pérdida de energía. Mejor poco que nada.
10. Reducir el miedo.
Con la práctica, puedes llegar a reducir algunos de tus sentimientos de temor a una actitud de precaución equilibrada. Ejercicio:
Respira tranquilamente a través del área que rodea el corazón e imagina que estás inhalando la actitud de coraje y fortaleza para hacer lo que tienes que hacer, sin estar preocupado por el miedo. Practica por algunos minutos diariamente.
11. Comparte con tu familia.
Es de mucha ayuda si podemos mantener una comunicación abierta con nuestra familia y círculo íntimo de amigos, acerca del estrés que cada uno esté experimentando. Y si alguien se pone irritable o antipático por momentos, recuerda no tomárselo personalmente. Aclarar esto especialmente con niños, ya que ellos no pueden entender la profundidad de la situación. Es importante mostrarnos lo más positivos que podamos cuando estemos cerca de los niños y asegurarles que a pesar de que las cosas están difíciles en este momento, podemos resolverlas con el tiempo.
12. No te culpes.
Todos hemos sido tomados por sorpresa por estos cambios y eventos inesperados, así que se tolerante contigo mismo.
En este momento nuevas oleadas de estrés llegan regularmente con cada noticia de contagiados, muertos o un sector económico afectado. Podemos ayudar a bloquear estas ondas de estrés en la medida en que trabajemos juntos e incrementemos nuestro aprecio y cuidado mutuo. Cuando el corazón se abre de nuevo siempre aporta soluciones creativas tanto a nivel personal como colectivo.
Hay miles de personas en situación similar. Juntos podemos movernos a través de estos retos y ayudar a crear un mundo que sea más justo y equilibrado para todos.